jueves, 9 de agosto de 2012

¡Al agua patos!

El pasado fin de semana estuve disfrutando de unos días de piscina. No de la municipal, no. De piscina privada, de esa en la que si quieres entras tú y 20 más. Bueno, si quieres tú o si caben en la piscina. Piscinas de esas en las que, milagrosamente, aparecen vasos dentro o se pinchan colchonetas. Más aún cuando además de ti, hay 12 personas más.

Si de algo hay una plaga en verano, es de fotos de verano en "Instagram". Playas, pies, piscinas, cubatas, puestas de sol,... y, cómo no, yo no iba a ser menos. Además, hay pocas cosas tan agradecidas como las fotografías de piscina en un día de sol: casi ni necesitan filtros.

También reconozco que soy adicta a Instagram. Desde que entró en mi vida, prácticamente no tuiteo, ¿para qué si lo puedo explicar con unas fotografía? Así que así fue que surgieron estas dos:


¿Cómo puede cambiar tanto una fotografía con un par de retoques?Si bien es cierto que el filtro de Instagramhace auténticos milagros, por mucho que nos pese, el encuadre cuadrado también favorece a la foto.

¿Y cómo surgió esta foto? Pues espontánea, total. De esto que dices: ¡Foto! y, aunque todos posan, a alguien le da por lanzarse al agua y crear este magnífico charco.

¿Usáis Instagram? ¿Os gusta? Me declaro #InstagramAdicta

1 comentario:

  1. ¿Y vosotros? ¿Qué filtros utilizáis más? Existe una web: statigram, que te da información y estadísticas sobre muchas cosas, entre ellas los filtros que has usado más o cuándo has posteado más.

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